Brave Artist

7 CLAVES PARA LIBERARTE DEL MIEDO ESCÉNICO-PARTE I

Empezamos con esta serie de 4 artículos a explicar las 7 claves que te ayudarán a liberarte del miedo escénico.

¿Te animas a recorrerlas conmigo?

¡Vamos con la primera!

1.- Acéptalo

Acepta lo que está ocurriendo. No te resistas, no lo evites…acepta que puedes sentir miedo, nervios, ansiedad. Es humano, no es una debilidad.

Curiosamente la ansiedad desaparece o se minimiza cuando la permites, cuando la aceptas y deja que fluya.

Un ejemplo que me gusta mucho poner es el de alguien que te mira fijamente y ante lo cual te sientes incómodo. ¿Qué solemos hacer en estos casos? Normalmente miramos a otro lado y esquivamos la mirada. ¿Qué suele ocurrir? …te lo digo yo: que sentimos los ojos del otro clavados en nosotros todavía más intensamente. Quizá incluso no nos mira ya, pero sentimos que sí.

En el caso de que fuese cierto, ¿qué crees que podría ocurrir si en lugar de huir le miramos?  Probablemente sentiremos que la tensión crece, crece y crece hasta que hay un punto culmen. Es en ese punto cuando el otro suelta la mirada. Y es precisamente en ese punto, cuando nos permitimos sentir la ansiedad, que ésta empieza a diluirse.

Otro motivo por el cual aceptar que podemos sentir miedo, ansiedad o nervios, sería que detrás de toda emoción hay algo que debemos sanar y, por lo tanto, deberemos trabajar sobre ello.

A veces necesitamos liberarnos de algo que está dentro de nosotros y que nos hace realmente daño, como puede ser una falsa creencia, una limitación inventada, nuestra energía enfocada hacia algo que no debemos o una experiencia pasada traumática que vive todavía en nosotros y la cual todavía no hemos neutralizado.

La ansiedad, los nervios excesivos, el bloqueo o limitación son variantes del miedo. En el caso particular del miedo escénico, se trata de un miedo no adaptativo y por lo tanto insano sobre el que debemos trabajar.

Es importante enfocarlo del modo correcto: debemos ir a la causa de ese miedo, a su origen. La ansiedad, por ejemplo, no deja de ser un síntoma, no es el origen y por tanto no es sobre lo que tenemos que actuar. Tenemos que encontrar aquello que la crea. Es ahí precisamente donde deberemos realizar el cambio.

¿Cómo se llega a la aceptación? A través de la comprensión.

Cuando no te sientas en paz, pregúntate: ¿qué tengo que comprender? No se lo preguntes a tu mente, a tu cerebro. Pregúntaselo a tu corazón, a tu voz interna. Y escucha…

Algo que hay que destacar de la aceptación es que muchas personas fingen que están aceptando, pero en realidad se están resignando. El proceso de aceptación se realiza desde la paz interna y desde el amor. No hay sufrimiento.

Acepta lo que te está ocurriendo

¡Vamos con un ejercicio!

Imagínate una escena en tu vida que te gustaría vivir que requiera exposición ante el público u otros y creas que te producirá alguno de estos síntomas, o que no te verás capaz de desempeñarla libremente y como deseas.

Pregúntate:

1. ¿A qué tengo miedo? Responde (ej: a que me tiemble el arco)

2. ¿Por qué o a qué tengo miedo de que se me tiemble el arco? (ej: porque los demás me verán nerviosa)

3. ¿Por qué tengo miedo de que los demás me vean nerviosa? (ej: porque me siento vulnerable ante los demás y eso me hace sentirme menos que ellos)

3. ¿Por qué tengo miedo de que los demás me vean nerviosa? (ej: porque me siento vulnerable ante los

Llegar a este punto me ha hecho llevar al consciente un miedo que está en mi inconsciente.

Esta es la primera fase de la transformación. Probablemente tengo en el subconsciente la creencia de que “soy menos que los demás”.

Esta es la primera fase de la transformación. Probablemente tengo en el subconsciente la creencia de Por tanto, el siguiente paso es preguntarte: ¿qué puedo hacer para sentirme como igual ante otros, ni más, ni menos, de igual a igual, independientemente de si me tiembla o no el arco? …

(silencio y auto escucha)

También puedes realizar este ejercicio con alguien a quien no le importe compartir su respuesta. Eso os ayudará a los dos a crecer.

¿Te atreves a dar el primer paso y aceptarlo? Te leo…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *